- Ignora todo lo que te han dicho acerca de fantasmas o demonios. Nada de eso es real, nunca existieron y nunca lo harán. ¿Qué? Ah, sí… eso. Bueno, tú no eres prescisamente uno… sí, sé que piensas que moriste y lo recuerdas, pero te aseguro que no es así. Está bien, iré allá y sacaré tu ebrio trasero de ese lugar. ¿Dónde prescisamente estás? ¿Cómo llegaste ahí? Bueno, tendrás tiempo de explicarmelo más adelante.
- Hey, está un poco helado ¿no?. Toma mi chaqueta, tú la necesitas más qe yo. ¿Cómo es que has llegado hasta aquí? mejor que ni lo digas, te llevaré a casa y me contarás todo con lujo de detalles. Tienes cara de querer algo caliente.¿Café? ¿Vodka? Lo que tú quieras amigo, tan solo lleguemos a casa pronto.
-¿Y bien? ¿Me dirás lo que sucedió?
- No lo sé con exactitud, lo último que recuerdo es que estaba sentado intentando recordar algo, más bien, intentando descifrar algo y de repente, todo se nubló y desperté contigo al teléfono.
-¿Y de dónde sacaste la puta idea de que estabas muerto? ¿Qué te inyectaste esta vez?
-Nada, nada, lo juro por el amor de Dios. Sólo fue que me vi desde arriba, ya sabes, como cuando mueres y ves tus ultimos segundos desde el aire.
- ¿Has muerto alguna vez como para estar seguro de que eso es lo que pasa?
-Por supuesto que no, o al menos eso recuerdo… no, creo que no.
-¿Y?
-¿Y qué?
-No lo sé, me llamas a las 4 A.M, me dices que te has muerto, voy por ti, me das una muy vaga explicación… ¿Y esperas que me quede aquí sentado? Al menos, deberías agradecerme por haberte traído.
-Bueno, gracias. ¿Hay más café?
-Seguro, le traeré en una taza nueva. Son solo tres dolares más y 2 por la rosquilla. ¿Quiere el café con rosquilla señor?
- ¿Perdón? ¿3 dolares?
- Sí señor, 3 dolares. La oferta es con las rosquillas, 5 dolares en total.
- La cabeza… me duele ¿no tendrá una aspirina?
-Claro, son 2 dolares por la tira. ¿Le hago todo un paquete?
- Sí, sí claro, un paquete.
- Aquí está su recibo, gracias por venir, vuelva pronto.
- Claro claro, pronto…

